martes, 25 de enero de 2011

sábado, 15 de enero de 2011

De las tormentas

Después de la tormenta
llega la respuesta

Paciencia...

y con tus palabras: estar bien
en lo que dejé de ser
para poder estar

y hoy después de todo
del no eres tú pero si yo
¡que feliz soy!

conmigo, contigo, con el, con ella
con todo
en uno

después de la tormenta
sonrío por lo que sigo siendo
y porque no me perdí.

Del frío

A pesar del frío
sigo pendiente...
No tratando de entender
lo que tú sabes
que no tienes.

A pesar del frío
con ruido de fobia
revolcádose en mis vísceras
por no sabe actuar.

A pesar del frío
podré aceptar
que no te sé
que no me sabes
que no te quiero
que no me quieres.

A pesar del frío
comienzo a sudar
este miedo extraño
de empezarte a amar.

De besos

Que me besen mil bocas
antes que regresar el tiempo
al amor razgado
al amor de uno y otro y otra y otros

Aunque me tengas, prefiero mil besos de otro
que uno tuyo
seco de tantas humedades
de lágrimas o lenguas con mal sabor
¿para qué?
después de sangrar tu labio que yo mordí
y ya no amo.

De ti

Soy por ti
Igual aquí y allá
Te amo
y todo indica que eres mucho más
que demasiado
sólo por tu ojo que me busca
y mis manos que lo cubren

Grande será cuando te acaricien.

Del silencio

Con mi silencio digo te quiero
Si lo escuchas
tendrás canto.

Feliz serás descifrando
el lenguaje del alma muda
que sabes, sólo tú
sientes descubrir

Del adiós

Segundo, minutos y horas
me dicen que esa fue la última.

Que ya no te tendré
queriéndome
durmiéndome

La última vez y tu disimulaste
Lo sabías...
No habría hijo
No más sabor
Ni nombres
Ni sueños, pez o paz

Ya todo sobraba
Porque era la última

Sólo recuerdo que tengo que olvidar
que perdería mi pincel
y con mi confianza
te llevabas mi lienzo

Esa última tomé mis dedos para dar color
mientras que tú me arrancabas

Del fuego

Estás sin mi
Y yo no se si estoy sin mi/en ti
En los dos
sin los dos
perdidos en el mar

Yo en mi aire
que prende tu fuego
que se extiende y se va
que no alcanzo

porque aire y corazón
no corren
se quedan quietos

y regresan quemando
acabando lo que nos dió vida
para no estar
se perdió, me quedé, me mataste.

De la ausencia

A la hora de sentir
Al segundo de acoplar latidos
A las 27 líneas de unos labios en los míos
Al llanto de la maldita ausencia

A eso extraño

No a la saliva, odio, sábana y olor.

Eso me haría tú
y no te extrañaría.

De lo que no es amor

Lo que jamás se me ha dado
no lo deseo sentir.

Por lo que a veces fuiste
ya soy

y vendrás siete veces siete y te llevarán
o te dormiré
No importa...
aseguro que lo que no he sentido
ya no lo sentiré.

Del aire

Quería ser aire
de ese que inspira al respiro

Ayer mataba el que inhalo
en mis venas hay restos del humo del llanto
de aquel que en ti respiré.

Hoy ya no.

De mis brazos

Es cierto que los huesos de mis brazos lloran y gritan por la agitada fricción de tus manos. Mueren de a poco.

De la miopía

Lo que ví jamás exisitió.
La miopía aumenta mi ceguera
y borrosamente imagino tu cuerpo,
tu alma ya no existe.

¡Sí! desde el inicio
presentí en las letras
y el sonido de tu nombre
que tu mirada sería mi final

y yo... sin ver.

Del cansancio

Me duermo en ti... y tú en mi
Eso lo creo ¿o lo creí?
No lo aseguro.

Porque hoy duele
No soñar
No poder pegar un ojo
y vivir cansada
Porque no se ha dormido
¡Soñando!